15 may. 2012

Sra. de Luque.

Todo empezó con una peleíta irrisoria, que terminó desencadenando mi estúpida contestación de un: Le tengo miedo al compromiso. Bien Camila, hiciste que pusiera ya cara de culo. Se enojó más (y como siempre, no entendí porqué)... Antes a todo esto, ya peleamos...y como siempre: por una idiotez. Mi respuesta a todo esto fue agarrarlo de la mano, y así caminar una cuadra y media. Llegamos hasta una casa, que en la entrada tenía como un par de peldaños, y entre un intercambio de palabras medio raro, (porque siempre son conversaciones boludas y, cuando realmente hablamos enserio, es raro) pusimos el tema del "compromiso". El estaba seguro, yo no (¿¡EN QUE MOMENTO LO ESTOY?!) Bue, la cosa es que me agarró de las manos y me dijo:
¿Queres ser mi novia?
¿Mi respuesta? -No.
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*se ríe* Si, mi amor, quiero. 
Y seguimos jodiendo como si esto fuera solamente un juego de nenes inocentes.