24 feb. 2013

Mucho que explicar...

Hola a todos. No tenia pensado escribir por un tiempo, será que se me agotaron las ideas, pero necesito descargarme con algo que pasó el sábado por el mediodía. 
Una tía más que tía, como mi abuela, falleció por la mañana. Fue por muerte súbita, un paro cardíaco le arrebato la vida.

Sé te veía tan bien, tan llena. Estabas feliz que al fin iban a arreglar su casita junto con el tío. Quien diría que te nos ibas justo en Mar del Plata, en sus plenas vacaciones...
A todos nos calló como agua fría, pero porque te veíamos bien.

Sea como sea, te vamos a extrañar mucho viejita. Eras una mujer tan completa, tan formada. Podíamos hablar de cualquier cosa porque los sabias, y no eras egoísta: repartías tu sabiduría con quien hablases. Amabas cada animal como un hijo, y amabas a cada hijo con adoración y devoción. 

Me quedo con la imagen de estar en la casa de la abuela y vos contándome cuentos a los cinco años de Hansel y Gretel (o como se escriba); y cuando me ayudabas con esos problemas de matemática. Genia!
Espero que estés con la abuela y el nono tomando mate, comiendo bizcochitos y pan con esos dulces que preparaba la abuela, como lo hacían en esos tiempos felices.


Te vamos a extrañar demasiado.

No caigo todavía... y me duele tanto decirlo, pero que en paz descanses Tía Mari.