26 feb. 2014

Un adiós.

Hoy, aproximadamente al mediodía, estaba bailando con Mauri (mi novio) una canción de Cypress Hill. Después Molotov, y ya se fue al lomo con la música heavy de él, tipo Pantera, Down, etc.
Todo mientras cocinaba.
Justo, en ese momento, donde hacía algo tan común como hacer fideos con tucos, un hombre referente a mi futura carrera dejaba este mundo terrenal para irse con Dios. Sí, el Dr. Gonzales, Jefe de Pediatría del Hospital de Monte Grande, Zona Sur de Buenos Aires, Argentina.
A pesar de que él no me conocía, supo hacerme interesarme aún más en la Medicina. ¿Por qué? Simplemente con el relato, la explicación tan coherente, y su enorme devoción a la vocación de doctor. Un hombre realmente honrado, cristiano, con amor a la vida, a la naturaleza, a la salud. Hombre que tenia como "hijos" a todos los nenes de la guardia pediátrica que atendía. Un orador al bienestar, tanto emocional como físico. Pretendía el nuestro sin conocernos! Tanto que iba secundaria a secundaria, por toda Zona Sur, queriendo resolver nuestras preguntas e inquietudes. Realmente un hombre que no merecía partir de ese modo, y tan pronto.
Estoy muy triste, por él, por su familia, y su hijo, que además era mi ex-compañero de primaria.
Fuerzas Santi! Tu papá fue uno de los grandes, esos que no se olvidan.


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