15 jun. 2012

19:47- My mistress

-Siempre tomando George.
-Eso es mentira.
-Anda, siempre lo mismo contigo. En cualquier momento te caes.
-Yo soy un hombre fuerte, yo soporto cualquier bebida. Cállate de una vez.
-Pero yo no, y mi paciencia esta agotándose. Me voy.
-No! Espera. Mi amor, ¿alguna vez te dije que te conocí ebrio?
-No, la verdad nunca. Mejor hubiera sido no enterarme. Déjame retirarme, suéltame el saco. Anda, 
-Es que necesitaba decirlo. ¿Quieres una copa?
-Ya basta! Deja de tomar de una maldita vez! ¿No te alcanzó con haberme conocido ebrio? ¿Que mas falta? ¿Que me digas que también nos hemos casado así? ¿Que tu estabas en ese maldito rodeo de alcohol en tu cabeza y no te importó lo maravilloso que fué?
-Nunca me vas a entender.
-No, no puedo.
-Claro, y ahora te callas.

-Perdóname Christine si te he lastimado.
-No te perdonaré. ¿Sabes qué? ¿Por qué mejor no te marchas y me dejas terminar con esto?
-Como quieras, pero antes quiero hacerte saber que sí, estuve ebrio en nuestra noche de bodas, en nuestro casamiento, pero es que te conocí así: bajo los efectos del alcohol. Quizá fue porque no creía que mi vida iba a cambiar. Pero un cambio para bien. Sos lo que siempre quise durante estos diez años de casados, y cada día te amo más, my mistress.

-Dejate de estupideces y cierra la puerta para que nadie moleste.